El Desierto del Sahara, uno de los mayores espectáculos naturales que existen en la tierra. «Sahara´´ de origen bereber significa tierra dura, insólito debido a su ausencia de agua, aunque lo más curioso de su sequía es su cercanía a aguas subterráneas ya que entre 300 y 1200 metros de profundidad se encuentra el Mar de Albienne, el mayor lago subterráneo del mundo, que daba una verde vida a toda la zona hace más de ocho mil años.
Tonos ocres parecen derramarse desde el cielo impregnando todo cuanto le rodea, mientras el horizonte queda pintado por el color marrón claro de la arena.

El desierto, está compuesto de un sinfín de historias, leyendas y cuentos que el pueblo bereber nos cuenta cuando entramos entre sus cálidas arenas, las cuales nos sirven para entender algunos puntos de la cultura marroquí:

Shertat y su suegra

Cierta mañana, Shertat se encontraba dentro de una jaima (típica vivienda nómada) acompañado de su suegra; estaban hablando sobre las tareas, el clima… Era un año de sequía, “shida” para los saharauis, en el que escaseaba la comida y el ganado moría, por lo que apenas había carne, leche y manteca.

Al alcance de Shertat había un plato vacío, en el que la suegra le había agasajado con una rica comida. La suegra se levantó para salir de la jaima y despedirse de Shertat. Pero, sin darse cuenta, arrastró el plato vacío, que quedó boca abajo. Al acto, Shertat se levantó y asestó un fuerte golpe a la suegra, que la hizo rodar por el suelo. Y le gritó. “¡Si hubiera estado mi comida en el plato, la habrías echado a perder!”

Este cuento en particular tiene un peso educacional considerable para los saharauis, porque la figura de la suegra goza de mucho respeto entre las familias, sobre todo entre yernos y nueras. Por lo cual, el comportamiento de Shertat es intolerable.

También podemos rescatar de esta historia un problema que caracteriza a ese pueblo: sus condiciones climáticas. Esa es, de hecho, la razón por la que los saharauis son llamados beduinos, o “Al-Badw”. Personas que por el clima de su territorio fueron con el tiempo obligados a crear sus propias costumbres, tradiciones y rituales.

Por la misma razón, su alimentación está basada en carne, leche o manteca; elementos que, son ofrecidos de forma natural por el desierto y el ganado. La leche, por ejemplo, es ordeñada en una jarra elaborada con un tronco de la región, la cual ahúman para añadirle un sabor especialmente valorado entre los saharauis.

La vestimenta tradicional está definida por el clima. Para las mujeres es la “melfa”, un vestido que utilizan para cualquier ocasión; sin embargo, los vestidos son distintos entre mujeres jóvenes y adultas. Existen además melfas comunes para la vida diaria, y más elaboradas, para ocasiones especiales. Los hombres, por su lado, utilizan un blusón llamado “darrá”, que por lo regular es azul o blanco, y llevan un turbante color negro para protegerse del sol.

Existe otro elemento, elaborado con productos que ofrece la naturaleza y los animales, que también se usa para vestir. Se trata del «faru» (una especie de manta de piel de cordero),  muy apreciada y la utilizan no sólo para taparse, sino como silla para montar los camellos y como tapete de oración. El conocido personaje mitológico Shertat, tiene más historias para contar sobre su vida nómada, como por ejemplo cómo consiguió un “faru” una fría y desértica noche.

Estas arenas, tienen mucho que contar, muchas huellas marcadas en los infinitos surcos de dunas y es que como afirmó el estadounidense Paul Bowles:

“Nadie que haya pasado un tiempo en el Sáhara es el mismo que cuando llegó. Aquí, en este paisaje enteramente mineral iluminado por las estrellas como llamaradas, hasta la memoria desaparece; no queda más que la propia respiración y el sonido del corazón latiendo”.

Desde Andalucía Experiencias te invitamos a Marruecos, tierra de contrastes, diversidad de paisajes, gastronomía, naturaleza y una suma de patrimonio cultural y humano fuera de lo común.

Marruecos donde la naturaleza deja un libre curso a la imaginación para perderte y soñar entre sus arenas.

Arenas del Sur, un circuito de cinco días de ensueño .               

FUENTES:

Los cuentos, espejo del imaginario saharaui

www.wikipedia.org                                                                                                                                   

Alejandro Ortega    


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